Fobias de impulsión

La Fobia de Impulsión posparto o también llamada TOC Perinatal se encuadra dentro de los trastornos obsesivos, y se caracteriza por el miedo que desarrolla la madre a poder dañar a su bebé. No se trata de los miedos típicos asociados al bienestar del bebé recién nacido, sino que la propia madre cree que puede llegar a perder el control de sí misma, enloquecer, y ser la que le cause un daño importante e intencionado. Pueden venirle a la cabeza imágenes terribles acerca de cómo dañar a su bebé.  Se es consciente de que es un pensamiento irracional y carente de sentido, sabiendo que realmente no lo va a cometer, pero se convierte en intrusivo y rumiativo, generando mucho malestar y ansiedad, que a su vez es aliviada realizando ciertos rituales o comportamientos compulsivos, de tal manera que se entra en una espiral obsesiva difícil de romper. Existen diferentes grados de gravedad, y es importante diferenciarlo de la psicosis postparto. En la fobia de impulsión el daño es un pensamiento irracional del que se es consciente, no hay intención real, mientras que en la psicosis existe una desconexión con la realidad y el riesgo de daño por tanto es muy real.

Las fobias de impulsión no son exclusivas de la maternidad.

Se estima que el 11% de mujeres tienen este Trastorno obsesivo compulsivo a las dos semanas tras el parto, continuando con la misma clínica el 50 % de ellas a los 6 meses y otro 5,4% mostraba nuevos síntomas.

Entre las temáticas más frecuentes encontramos el miedo a infecciones y gérmenes, chequear constantemente al bebe y miedo a hacerle daño. Hay que añadir que el 70% de ellas cursa con Depresión. (Obsessive-compulsive symptoms during the postpartum period. A prospective cohort. Miller ES1, Chu C, Gollan J, Gossett DR. J Reprod Med. 2013 Mar-Apr;58(3-4):115-22.).

Existe mucha vergüenza y culpa a la hora de contarlo, por lo que muchas veces este trastorno puede estar bastante invisibilizado. Es conveniente hacer una valoración del caso por un especialista en salud mental, pudiendo ser tratadas con psicoterapia y con psicofarmacología.

Si tiene dudas acerca de si puede estar padeciendo este trastorno o de si alguien de su entorno lo está experimentando, no dude en consultar con un profesional de la salud mental. Puede encontrar profesionales especializadas en este ámbito en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cantabria.

 

Texto: Ana Amelia Sánchez Padilla, Psicóloga general sanitaria y perinatal.
Epifanio Castillo

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