Salud mental perinatal y pareja

Que una pareja sea sana y funcione es algo sencillo. No triunfan más aquellas en las que sus componentes son más inteligentes o más astutos psicológicamente, salen victoriosas aquellas que han aprendido que los pensamientos negativos que se tienen sobre la pareja no pueden absorber a los positivos. Según Gottman, hablaríamos de parejas emocionalmente inteligentes. ¿Y qué es una pareja emocionalmente inteligente? Aquella que posee la capacidad de percibir, expresarse y comprender las emociones tanto propias como ajenas.
Sin embargo y pese a haber logrado ciertos avances, nuestra sociedad sigue siendo patriarcal y considera que la mujer sólo construye su identidad mediante sus relaciones íntimas, dejando de lado sus propias emociones y centrándose en las necesidades ajenas. Agrandando así la lista de desigualdades que crean los estereotipos que relegan a la mujer a la esfera doméstica. Así, si una mujer deja ese estereotipo de sumisa y decide desarrollar una carrera profesional u ocupa un cargo de responsabilidad, se dice de ella que “descuida a su familia”.
Todo ello forma parte de esa idea de amor romántico que nos imponen y que idealiza una relación, haciéndonos ver que una mujer debe casarse y tener hijos porque sino se sentiría incompleta.

Pero, ¿Cómo nos afecta vivir inmersas en una pareja que no es feliz?
Según autores como Verbrugge y House, una relación infeliz aumenta un 35% las posibilidades de caer enfermo e incluso acorta nuestra esperanza de vida en cuatro años. Por el contrario, las parejas felices viven más tiempo y gozan de mayor salud.
Es habitual ver a mujeres atrapadas en relaciones con un vínculo insano que las genera esa dependencia emocional que han ido gestando desde que eran niñas, cuando las enseñaban a ser sumisas y dependientes. Esto nos lleva a confundir el amor con la dependencia emocional, ya que el amor no es sumisión, sino un intercambio recíproco.
De esta forma se consigue que la mujer crea que su seguridad depende de su pareja, llegando a interferir en su calidad de vida y manifestando síntomas ansiosos-depresivos que la llevan a establecer relaciones desequilibradas donde desconectan de sus deseos y necesidades, viviendo a través de su pareja, con una baja autoestima y pánico a la ruptura que manifiesta con angustia y culpa.

¿Qué desencadena estas diferencias? Varios estudios científicos has demostrado que el estrés sostenido provoca una disminución de los niveles de endorfinas, generando una mayor inestabilidad emocional, aumentando la posibilidad de desarrollar enfermedades físicas como la hipertensión y trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o violencia entre otros.

En cambio las parejas felices disfrutan de mayores niveles de endorfinas al estimular su producción con caricias, besos, abrazos y el coito, y al existir una carga amorosa y emocional fuerte, nos genera una sensación muy intensa de placer tras dichas relaciones, que contribuye a eliminar dolores, estrés o depresión.

¿Y si además soy madre? Es indiscutible que el hecho de ser madre te cambia la vida, tanto la tuya propia como la marital; y es que durante el primer año tras el nacimiento del primer hijo, el 70% de las mujeres acusan una bajada precipitada de su satisfacción matrimonial. Esto se debe a múltiples razones como la falta de sueño, sentirse poco apreciada, la responsabilidad del cuidado del bebé o combinar maternidad con trabajo entre otras. Es decir, se ve afecta la salud mental materna, ya que la mujer se ve sobrepasada por todos los cambios que experimenta en esta etapa. Lo que destaca en este estudio, es que el 30% restante que no padece esa insatisfacción matrimonial es por que se sienten acompañadas por sus parejas en esta transformación en padres. Además, sería muy beneficioso para la salud mental materna, que el padre se hiciese cargo de tareas adquiridas por la madre para que ella disponga de tiempo para dormir, ver a amigos o familiares o hacer cualquier cosa que necesite para sentir que sigue siendo una mujer y no solo una madre.

Pero entonces, ¿qué podemos hacer para disfrutar de una buena salud mental en pareja? La respuesta es sencilla para autores como Gottman:

  1. Implicarse en la relación: interesarnos por nuestra pareja a todos los niveles dará como resultado una mayor unión que facilitará salir airosos e incluso reforzados de todas las vueltas que de la vida.
  2. Procesar admiración y cariño por nuestra pareja también nos beneficiará y nos permitirá disfrutar de esa felicidad.
  3. Atender las necesidades emocionales de nuestra pareja, siendo conscientes de la importancia de lo cotidiano, los pequeños detalles que, generalmente, desatendemos fruto del descuido.
  4. Compartir el poder: es importante hacer partícipe a nuestra pareja de las decisiones que debemos tomar, hacerlo entre los dos, sintiéndonos ambos parte fundamental de la relación.
  5. Resolver los problemas solubles existentes en la relación y hacerlo suavizando el planteamiento de la discusión, aprendiendo a hacer y recibir desagravios para promover así una disminución de la tensión, ser capaces de tranquilizar y tranquilizarnos, comprometernos y ser tolerantes con los defectos del otro.
  6. Salir del estancamiento: hay ciertos problemas que se nos atascan y no somos capaces de solventar. Aquí lo importante es entender la causa del problema y no tanto su solución, saber por qué apareció e incluso en algunas ocasiones aprender a vivir con él.
  7. Crear un sentido de transcendencia: es decir, crear una vida interior juntos. Una cultura propia, con vuestros rituales, donde cada uno tenga su papel y que os haga entender lo que significa pertenecer a una familia.

Cabe mencionar que si estáis viviendo o habéis vivido una situación donde reconozcáis alguna de las problemáticas de las que hemos hablado, lo más conveniente es acudir a un profesional de la psicología que nos ayude y guíe en el proceso de aprendizaje y superación.

 

Texto: Eva De la Mata Salas, Psicóloga máster en menores.

 

Bibliografía:

Gottman, J. & Silver, N. (2000). Siete reglas de oro para vivir en pareja: un estudio exhaustivo sobre las relaciones y la convivencia. Penguin Random House Grupo Editorial.

Gómez, S. (27 de febrero de 2018). El amor romántico y la subversión social de las mujeres. Nueva revolución. https://nuevarevolucion.es/amor-romantico-la-subversion- social-las-mujeres/

Mujeres para la Salud.(6 de marzo de 2018). Dependencias afectivas en las relaciones de pareja. https://www.mujeresparalasalud.org/publicaciones/la-boletina/relaciones-de-pareja- desde-una-perspectiva-de-genero-la-boletina-no30/

Cuqui Gutiérrez

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